¿Cuánto cuesta un desfibrilador? Precio, compra o alquiler y espacios cardioprotegidos

Desfibrilador externo semiautomático con sus parches y la ilustración de colocación en el pecho

Cada vez más empresas, gimnasios, comunidades de vecinos, hoteles y centros educativos se plantean instalar un desfibrilador. La primera pregunta casi siempre es la misma: ¿cuánto cuesta un desfibrilador? Y la respuesta corta es que el precio del aparato es solo una parte de lo que cuesta tenerlo listo para salvar una vida.

En esta guía te explicamos qué influye en el precio de un desfibrilador, qué gastos vienen después de la compra, cuándo compensa comprarlo o alquilarlo y qué necesitas para convertir tu espacio en una zona cardioprotegida en Andalucía.

DEA, DESA y desfibrilador semiautomático: qué es cada cosa

Antes de hablar de precios conviene aclarar las siglas, porque aparecen mezcladas en casi todos los presupuestos:

  • DEA (desfibrilador externo automático): analiza el ritmo del corazón y, si detecta que hace falta, da la descarga él solo.
  • DESA (desfibrilador externo semiautomático): analiza el ritmo e indica que hay que dar una descarga, pero es la persona quien pulsa el botón.

Los dos están pensados para que los use cualquier persona fuera del ámbito sanitario: van dando instrucciones por voz y solo permiten la descarga cuando es necesaria. En la práctica, la elección entre uno u otro depende más de las preferencias del centro que de la dificultad de uso.

¿Cuánto cuesta un desfibrilador?

El precio de compra de un desfibrilador para uso público suele moverse, de forma orientativa, entre unos 1.000 y 2.000 euros, según la marca y el modelo. Al comparar presupuestos, fíjate en si incluyen el IVA, porque no todos los proveedores lo indican igual. Lo que más hace variar el precio es:

  • Automático o semiautomático.
  • Modo pediátrico: algunos equipos permiten usarlo en niños con un botón o una llave. Otros necesitan parches pediátricos aparte.
  • Ayuda en la RCP: los modelos con metrónomo o que indican si las compresiones son suficientemente profundas son más caros.
  • Resistencia al agua y al polvo: importante si va a estar en exterior, una piscina o una playa.
  • Conectividad: algunos avisan a distancia si el equipo falla o se ha usado.

Los gastos que no aparecen en el precio del aparato

Comprar el desfibrilador es solo el primer paso. Para que funcione el día que haga falta, hay que contar con:

  • Parches o electrodos: caducan, normalmente cada dos o cuatro años según el fabricante, y hay que cambiarlos también después de cada uso.
  • Batería: tiene una vida útil limitada y hay que sustituirla periódicamente.
  • Vitrina o soporte y señalización visible, para que cualquiera lo encuentre en segundos.
  • Mantenimiento y revisiones para comprobar que el equipo está operativo.
  • Formación del personal en Soporte Vital Básico y uso del DEA.
  • Registro y documentación exigidos por la normativa.

Un desfibrilador con los parches caducados o la batería agotada no sirve de nada. Por eso, al comparar precios, lo importante es cuánto cuesta tenerlo operativo durante años, no solo cuánto cuesta el día que se compra.

¿Comprar o alquilar un desfibrilador?

Hay dos formas de tener un desfibrilador: comprarlo o contratarlo en renting, pagando una cuota mensual.

Comprar el desfibrilador

  • Pagas el equipo de una vez y es tuyo desde el primer día.
  • El mantenimiento, los consumibles, la formación y el registro corren de tu cuenta y tienes que gestionarlos tú.
  • Encaja si ya tienes a alguien que se encargue de controlar caducidades y revisiones.

Alquilar el desfibrilador en renting

  • No hay un desembolso inicial elevado: pagas una cuota fija al mes.
  • Normalmente incluye instalación, señalización, mantenimiento, reposición de consumibles y gestión documental.
  • Te olvidas de las caducidades: se encarga el proveedor.
  • Al final del contrato suele haber opción de compra.

Con las cuotas en la mano, sumadas a lo largo de varios años, el renting puede acabar costando algo más que comprar solo el aparato. La diferencia está en todo lo que incluye y en que el equipo siempre esté listo, sin tener que estar pendiente de nada.

Qué pagas en cada caso a lo largo de cinco años

ConceptoCompraRenting a 5 años
Equipo DEA o DESAUnos 1.000-2.000 € al principioIncluido en la cuota
Parches o electrodosA tu cargo cada vez que caduquen o se usenIncluidos
BateríaA tu cargo al final de su vida útilIncluida
Vitrina y señalizaciónA tu cargoIncluidas
Mantenimiento y revisionesA tu cargoIncluidos
Formación en SVB y DEAA tu cargoIncluida
Registro y documentaciónLo gestionas túTe ayudamos con el trámite
Coste orientativoEquipo + consumibles y servicios que vayas contratandoEn Grupo FASST, desde 2.160 € en total (60 cuotas de 36 €)

Antes de decidir, pide el precio de los parches y la batería del modelo concreto: es lo que más cambia de un fabricante a otro.

Cuánto cuesta el renting de un desfibrilador en Grupo FASST

En Grupo FASST ofrecemos el renting de desfibriladores en modalidad «llave en mano»:

  • Renting a 5 años (60 meses): desde 36 €/mes.
  • Renting a 3 años (36 meses): desde 59 €/mes.

La cuota incluye el equipo, la instalación, la señalética, el mantenimiento, los consumibles, la ayuda con el registro y la formación en SVB y DEA para tu equipo. Al terminar, puedes quedártelo en propiedad por una última cuota.

El precio final depende del tipo de centro, la afluencia y los servicios que necesites. Tienes todos los detalles en la página de renting de desfibriladores, donde también puedes pedir una propuesta cerrada para tu caso.

¿Es obligatorio tener un desfibrilador?

Depende de la comunidad autónoma y del tipo de espacio. En Andalucía, la instalación y el uso de desfibriladores fuera del ámbito sanitario se regula por el Decreto 22/2012, de 14 de febrero (BOJA n.º 46, de 7 de marzo de 2012), que además crea el Registro Andaluz de Desfibriladores Externos Automatizados. Si instalas un desfibrilador, hay que comunicarlo a ese registro. El decreto ha tenido modificaciones desde 2012, así que conviene consultar la versión vigente antes de instalar el equipo.

Si tienes dudas sobre si tu centro está obligado o sobre los trámites, te ayudamos a revisarlo al preparar la propuesta.

Qué es un espacio cardioprotegido

Un espacio o zona cardioprotegida es un lugar preparado para actuar ante una parada cardiorrespiratoria. No basta con colgar un desfibrilador en la pared. Hacen falta:

  • Un DEA o DESA accesible y en buen estado.
  • Señalización visible que indique dónde está.
  • Personal formado en Soporte Vital Básico y uso del desfibrilador.
  • Mantenimiento y control del equipo.
  • Un procedimiento de actuación que todo el mundo conozca.

El desfibrilador, sin formación, se queda a medias

Ante una parada cardíaca, cada minuto sin actuar reduce las posibilidades de supervivencia. El desfibrilador es clave, pero funciona dentro de una secuencia: reconocer la parada, llamar al 112, empezar la RCP y usar el DEA cuanto antes. Es lo que se conoce como cadena de supervivencia.

Por eso recomendamos que el personal que va a estar cerca del equipo haga el curso de Soporte Vital Básico y DEA, donde se practica la reanimación y el uso del desfibrilador sobre maniquíes. Y si quieres repasar la técnica, aquí tienes cómo hacer una RCP paso a paso.

Preguntas frecuentes sobre el precio de un desfibrilador

¿Cuánto cuesta un desfibrilador?

De forma orientativa, un desfibrilador para uso público cuesta entre unos 1.000 y 2.000 euros, según el modelo. A eso hay que sumar parches, batería, señalización, mantenimiento y formación.

¿Cuánto cuesta alquilar un desfibrilador?

En Grupo FASST, el renting parte desde 36 €/mes a 5 años o desde 59 €/mes a 3 años, con instalación, mantenimiento, consumibles, registro y formación incluidos.

¿Qué diferencia hay entre un DEA y un DESA?

El DEA da la descarga automáticamente si la detecta necesaria. El DESA indica que hay que darla y es la persona quien pulsa el botón. Los dos guían por voz.

¿Cada cuánto hay que cambiar los parches?

Depende del fabricante, pero suelen caducar cada dos a cuatro años, y siempre hay que sustituirlos después de usarlos.

¿Hay que registrar el desfibrilador?

En Andalucía, sí: el Decreto 22/2012 crea el Registro Andaluz de Desfibriladores Externos Automatizados, donde se comunican los equipos instalados fuera del ámbito sanitario.

¿Quieres formarte como socorrista profesional?

Únete a más de 2.000 alumnos que ya han confiado en Grupo FASST. Próximos cursos disponibles en toda Andalucía.

Ver próximos cursos

Artículos relacionados

Déjanos tus datos y te enviamos el PDF